Jueves 08 de julio de 2021. Tiempo Ordinario, Año Impar, Semana No. 14
Procopio, mártir (303)
Gn 44, 18-21.23-29; 45, 1-5: Dios me envío a Egipto
Salmo 104: Recuerden las maravillas que hizo el Señor
Mt 10, 7-15: No lleven oro ni plata
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: Y de camino proclamen que el Reino de los cielos está cerca.
Este movimiento que inicia Jesús, con los doce y con otros muchos discípulos y discípulas tiene un objetivo bien definido: el Reino de Dios. Pero llama la atención que, para realizar este sueño de Dios, Jesús no escoge el templo, el lugar de los ritos religiosos sino los caminos, las calles, las casas, allí donde transcurre la vida de la gente. Para Jesús Dios está allí donde la gente pasa problemas y su misión consiste en curar y en dar esperanza, ofreciendo una manera nueva de vivir, más humana, más compasiva. Y como el dinero es uno de los causantes más atroces del sufrimiento del mundo, este método evangelizador tiene que desprenderse del dinero como solución al caos que ha causado en el mundo. Es un proyecto que va dirigido directamente a las casas, como el verdadero lugar de Dios por encima de los templos. Reconstruir las casas, la convivencia pacífica de las casas, la hospitalidad de las casas. Por eso denuncia lo que pasó en Sodoma como la ciudad enemiga de la hospitalidad.
F/ Editorial Claretiana

