Viernes 30 de julio de 2021. Tiempo Ordinario, Año Impar, Semana No. 17º

María de Jesús Venegas (1959)

Pedro Crisólogo (451)

Lv 23, 1.4-11.15-16.27.34b-37: Se reunirán en asamblea

Salmo 80: Clamen a Dios nuestra fuerza

Mt 13, 54-58: ¿No es el hijo del carpintero?

El obstáculo más evidente de este evangelio es la incredulidad de algunos paisanos de Jesús. Son ellos los que ponen límite a los milagros. Dice el texto que por ello Jesús no hizo allí muchos milagros. A estas personas les faltaba el milagro principal: escuchar a Dios y creer que Él. Creer que Dios se manifiesta en los sencillos y descalificados de la sociedad. Ellos escucharon a Jesús decir: Te alabo Padre porque has revelado estas cosas a la gente sencilla (Mt 11, 25). En una sociedad materialista donde el prestigio y el poder son valores supremos, se llega a descalificar y excluir a las personas. Jesús denuncia la ceguera ante el profetismo de los sencillos. El texto da pie para pensar en que hubo gente que sí creyó y recibió milagros. Descubrimos gratamente que en medio de las comunidades hay personas que son un rayo de luz y esperanza. Son un ejemplo por seguir. Me puedo preguntar: ¿soy obstáculo o hilo conductor de luz y esperanza en mi comunidad de fe, entorno familiar, social o laboral?

F/ Editorial Claretiana

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