Viernes 16 de septiembre 2022. Vigésimo cuarta Semana del Tiempo Ordinario – Año Par
Santos Cornelio y Cipriano
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 12-20
Sal 16, 1. 6-7. 8 y 15 R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor
Lucas 8, 1-3: Acompañado por los Doce y por algunas mujeres
Jesús iba caminando de ciudad en ciudad, predicando la Buena Noticia del Reino de Dios; lo acompañaban los doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y de enfermedades, le ayudaban con sus bienes.
Es San Lucas el único que menciona al lado de los discípulos a las mujeres que seguían la compañía de Jesús y atendían a sus necesidades materiales. No era esto extraño a la costumbre de los rabinos. De ambos ejemplos se autorizaban los apóstoles, según indica San Pablo (1 Cor 9,5). La piedad y la Gratitud por la salud recibida eran la causa que las movía a ejercer esta obra de misericordia. Una de ellas era María Magdalena o de Magdala. No hay motivos para creer que la posesión diabólica signifique una vida culpable; pero el número siete acaso indique una recaída en el mismo mal. Esta presentación de la Magdalena demuestra también que no tiene nada que ver con la pecadora de 7,37ss.
Las mujeres, que han sido liberadas y perdonadas por Jesús, responden a su don, con gesto de amor que las convierte en auténticas discípulas (seguidoras) del Maestro.
En el día de hoy, con nuestras “prisas” ¿estaríamos dispuestos a acompañar a los evangelizadores (misioneros) en su trabajo, si no es físicamente por lo menos aportando un poco de dinero para hacer su vida un poco más llevadera?
F/ Dominicos.org

