Un edulcorante en la Coca-Cola podría afectar la memoria y el aprendizaje en futuras generaciones
Un estudio realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Florida ha establecido una posible conexión entre el aspartamo, un edulcorante artificial ampliamente utilizado en productos como la Coca-Cola y las gomas de mascar, y problemas de memoria y aprendizaje. Los investigadores observaron que ratones machos que consumieron aspartamo, incluso a dosis consideradas seguras por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), tuvieron crías con déficits en el aprendizaje espacial y la memoria. Este estudio es una extensión de una investigación anterior que relacionaba el aspartamo con la ansiedad en ratones.
El coautor del estudio, Pradeep Bhide, señaló que los efectos del aspartamo se extienden más allá de la ansiedad y afectan a una función cognitiva específica, que es diferente de la respuesta emocional asociada a la ansiedad. Además, los investigadores notaron que estos efectos solo se transmitieron a la siguiente generación, no a los nietos, lo que sugiere que los cambios epigenéticos en el esperma podrían estar involucrados en esta transmisión.
Es importante destacar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado el aspartamo como «posiblemente cancerígeno para los seres humanos», aunque su consumo se considera seguro dentro de los niveles recomendados. Esta conclusión se basó en investigaciones de dos grupos de expertos de la OMS: la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) evaluó la existencia de riesgos para la salud, mientras que el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) evaluó el grado de riesgo real.
En resumen, este estudio sugiere una relación entre el aspartamo y problemas de memoria y aprendizaje en una generación de ratones, lo que plantea cuestiones sobre los efectos potenciales de este edulcorante en la salud cognitiva.

