Guerra contra las pandillas continuará en El Salvador
El «Estado paralelo» creado por las pandillas en El Salvador fue destruido con la «guerra» del presidente Nayib Bukele, pero el régimen de excepción que permite arrestos sin orden judicial debe continuar, afirmó el ministro responsable de esta cruzada.
«Lo que conocíamos como ese Estado criminal paralelo que habían instaurado las pandillas terroristas en este país, básicamente ya está destruido», declaró el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, en una entrevista con la AFP.
Bukele declaró la «guerra» a las pandillas el 27 de marzo de 2022, tras una escalada de 87 homicidios en un fin de semana, al amparo de un cuestionado régimen de excepción que permite a militares y policías hacer arrestos sin orden judicial.
«En términos de desmantelamiento de la industria del crimen, ese Estado criminal con su aparataje de recaudación, entiéndase renta o extorsión, estaba generando de 1.500 a 2.000 millones de dólares al año [a las pandillas], lo cual ahorita ni siquiera llegan al 5%», aseguró Villatoro.
Las maras o pandillas controlaban el 80% del territorio nacional, según Bukele, y se financiaban cobrando extorsiones a miles de salvadoreños, principalmente comerciantes y transportistas. Quienes no pagaban eran asesinados.
El reclutamiento masivo que hacían las maras está «neutralizado», dijo el ministro.
«Era un crimen organizado que usurpaba cinco elementos de todo Estado de Derecho: territorio, población, recaudación, justicia y ejército», subrayó Villatoro.
Destacó que 492 cabecillas que controlaron las maras o pandillas están presos y «están siendo procesados», y deberán responder por los 120.000 homicidios que perpetraron en las últimas tres décadas.
La cruzada de Bukele devolvió la tranquilidad a las calles y elevó su popularidad, lo que permitió que en febrero fuera reelegido para un segundo mandato de cinco años.
Redacción

