Proponen un sistema de alerta temprana para enfrentar desabastecimiento de agua en Arequipa

La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) organizó un conversatorio, tras el desabastecimiento de agua potable ocurrido en Arequipa, en febrero pasado, por las intensas precipitaciones, en el que representantes de entidades sectoriales plantearon un sistema de alerta temprana multisectorial, acompañado de un protocolo de actuación articulado para atender las emergencias, entre otras alternativas.

El jefe de la Sunass en Arequipa señaló que la alta vulnerabilidad en épocas de lluvia, especialmente en el sector de Charcani, ocasiona que los sedimentos se arrastren en la cuenca, debido a la caída de huaicos y lahares volcánicos, que podrían afectar nuevamente, en la próxima temporada de lluvia, por lo que es importante que las instituciones planifiquen la mitigación de riesgos.

El director de la Autoridad Administrativa del Agua Caplina Ocoña, Ronal Fernández Bravo, propuso que los sectores elaboren un plan de intervención conjunto y adoptar medidas para reducir la vulnerabilidad en la cuenca. “Un protocolo de actuación articulado permitiría que cada entidad asuma una tarea especifica en una situación de emergencia”, señaló y agregó que para ello debe establecerse un Plan de Gestión de Riesgos de Desastres relacionado al agua potable.

En tanto, el gerente de Sedapar, Carlos Monje Vera, alertó carencia de cisternas para abastecer a toda la ciudad. “Solo se tienen registradas 79 cisternas de proveedores privados en Arequipa, que es un número ínfimo para atender la demanda poblacional en una emergencia”, manifestó. Coincidió en señalar que es necesario conformar un sistema de alerta temprana multisectorial, que abarque a todas las instituciones y comunicación interinstitucional conjunta hacia la población.

Monje señaló que se identificaron alternativas de mitigación de riesgos, como la construcción de una nueva represa para uso exclusivo de consumo humano, alimentada por un acuífero en el sector de Sumbay, lo que demandaría, entre otros, una inversión de S/850 millones.

Por su parte, el secretario técnico del Consejo de Recursos Hídricos de la Cuenca Quilca Chili, Jhonny Castro Patiño, planteó la necesidad de implementar un sistema de monitoreo en las quebradas del sector Charcani, en época de precipitaciones, mediante cámaras y red de pluviómetros en tiempo real que permitan actuar a las autoridades con la debida anticipación.

El evento ocurrido en febrero sobrepasó las acciones planificadas, por lo que la empresa EGASA también prevé mejorar su sistema de operación en temporada de lluvia con mayor personal en la zona, señaló Javier Pineda, gerente de generación.

Redacción RSM

 

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