Evangelio del día 📖 miércoles 29 de mayo 2024. Octava semana del Tiempo Ordinario – Año Par
Primera lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 18-25
Salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20 R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
Marcos 10, 32-45: “ El que quiera ser grande, sea vuestro servidor ”
¿Indignado? ¿de qué? ¿por qué?
El apóstol Pedro subraya en su Primera Carta, para los lectores de todo tiempo, que la entrega del Señor Jesús hasta una muerte en cruz ha supuesto para todo ser humano la liberación de toda conducta inútil.
¡Qué bien! sabías Pedro del sabor de la inutilidad, por haberla vivido de múltiples formas en carne propia.
Como nos muestra el evangelista Marcos, él formaba parte del grupo de los indignados por la petición de los Zebedeos. Acaso, ¿no era más que loable la demanda de éstos? Mas… ¿qué gloria pedían? Muchos de nuestros edenes, hemos de reconocer que son hijos de conductas inútiles, fraguadas y paridas desde el entorno egótico, donde no impera la recta intención, sino más bien unas díscolas apetencias refrendadas por el imaginario social. De ahí que se necesite un continuo ejercicio de discernimiento entre lo que supone camino de naturaleza esencial frente a lo accesorio, quizá, inútil… tóxico por excelencia.
La clave de bóveda viene -como no podía ser de otra manera- de mano del Maestro de Nazaret: todo lo que supone tiranía, opresión, desdoro de uno frente a los otros, ese «yo siempre más que tú» es la antítesis de lo humano, alejándonos de esa magnanimidad de espíritu, pixelados con rasgos caricaturescos.
El evangelio de hoy se enmarca en el tercer anuncio de la pasión y resurrección: Binomio inseparable.
Como nos señala el salmista: tenemos necesidad de tener bien lubricados los cerrojos de nuestras puertas, reforzadas por la Palabra de Dios viva y permanente, para abrir senda por lo angosto del camino, cuyo final es el triunfo de la Vida sobre toda muerte, la de la naturaleza esencial sobre el personaje. Lo útil sobre lo inútil.
F/ Dominicos.org

