Precandidatos en caída libre antes de la contienda
A menos de dos años de las elecciones generales, la carrera presidencial en el Perú ya muestra sus primeras bajas. Al menos siete precandidatos han quedado fuera de juego antes de tiempo, ya sea por la falta de una estructura partidaria sólida o por escándalos que han golpeado su imagen pública. Entre renuncias, vetos judiciales y cuestionamientos éticos, la fragilidad política de estas figuras refleja un e
Uno de los primeros en caer fue Carlos Añaños, empresario que intentó incursionar en la política a través del partido Perú Moderno, pero renunció en solo dos meses por «diferencias» internas. Su salida evidencia la falta de cohesión dentro de la agrupación. Aún más contundente fue el caso de Antauro Humala, cuyo partido fue declarado ilegal por la Corte Suprema, truncando sus aspiraciones. Condenado por el asesinato de policías en el Andahuaylazo, su discurso radical terminó sepultando su intento de candidatura.
Otros precandidatos han quedado atrapados en sus propias controversias. Fernando Cillóniz fue expulsado del Partido Popular Cristiano tras admitir en televisión su vinculación con empresas ligadas a Odebrecht. Mientras tanto, César Acuña, pese a liderar Alianza para el Progreso, enfrenta duros cuestionamientos por sus constantes viajes al extranjero mientras La Libertad, la región que gobierna, enfrenta una crisis de inseguridad sin control.
Rafael López Aliaga y Carlos Neuhaus también cargan con escándalos que afectan su credibilidad. El primero, por su defensa a ultranza del exarzobispo Juan Luis Cipriani, acusado de abuso sexual, y sus ataques a la prensa. El segundo, por su pasado como representante de los centros comerciales en un momento en que el colapso de un local en Trujillo ha puesto en la mira la seguridad de estos espacios. Mientras tanto, el reloj corre para que 32 partidos logren su inscripción antes del 12 de abril, en un clima político cada vez más volátil.
Redacción RSM

