Incendio en Barrios Altos: una semana de lucha y un fuego que no cede

Este lunes 10 de marzo se cumplió una semana desde que se inició el devastador incendio en el jirón Cangallo, en Barrios Altos. Lo que comenzó como un siniestro en un almacén clandestino de juguetes se ha convertido en una de las emergencias más grandes registradas en Lima en las últimas cuatro décadas.

Desde la noche del 3 de marzo, más de 350 bomberos han trabajado sin descanso, enfrentando llamas incontrolables, estructuras al borde del colapso y problemas en el abastecimiento de agua. A pesar de los esfuerzos, el fuego aún no ha sido extinguido completamente, y en las últimas horas se han reportado reactivaciones en algunos puntos.

Uno de los mayores desafíos ha sido la imposibilidad de ingresar a los edificios afectados debido al riesgo de derrumbe. Además, la presencia de productos químicos y materiales inflamables ha complicado los trabajos de extinción.

Otro problema crítico ha sido la falta de agua. “Tuvimos momentos en los que no cayó ni una gota por más de una hora y media, lo que generó una gran impotencia”, relató el comandante Juan Carlos Morales.

Para hacer frente a esta situación, el Gobierno ha desplegado maquinaria pesada para abrir accesos en los edificios colapsados, mientras que Sedapal y la Municipalidad de Lima han enviado cisternas para reforzar el abastecimiento de agua en la zona.

Pese a estos esfuerzos, la emergencia sigue sin ser controlada. Los expertos advierten que los focos activos podrían avivar nuevamente las llamas si no se extinguen por completo. Mientras tanto, las familias afectadas siguen a la espera de asistencia para recuperar sus hogares.

La situación en Barrios Altos es crítica, y se espera que en los próximos días las autoridades tomen medidas adicionales al estado de emergencia anunciadas.

Redacción Pamela Amesquita

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