El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, dejó abierta la posibilidad de dimitir a su cargo tras las cuatro mociones de censura presentadas en su contra en el Congreso, a raíz del asesinato de 13 trabajadores en la minera La Poderosa, en Pataz.
Durante una conferencia de prensa, Adrianzén expresó que estas mociones podrían generar más inestabilidad política en un contexto ya crítico. “¿Qué tanto bien le hace este tipo de prácticas?”, cuestionó. Sin embargo, sorprendió al admitir: “Mi vocación de renuncia es absoluta y permanente. Si yo supiera que dar un paso al costado significaría una mejora en este proceso, no dudes que lo haría”.
Las bancadas que impulsan su censura lo responsabilizan políticamente por las fallas en la estrategia de seguridad frente a la minería ilegal y el crimen organizado en La Libertad. Aunque no confirmó si presentará su renuncia, su declaración marca un giro en el discurso del Ejecutivo y podría anticipar un posible remezón en el gabinete.
Redacción Pamela Amesquita