El precio de una oferta que no se ve
El domingo 6 de julio de 2025, el Perú celebró el Día Mundial del Pollo Frito con ofertas como 6 presas de pollo por S/. 19.90 de la cadena KFC.
Sin embargo, más allá de los cubos compartidos, está el otro lado de la moneda: el impacto silencioso en la salud de los peruanos, por no soltar algunos cuantos soles.
El pollo frito es une fuente pura de calorías líquidas, como aceites saturados y grasas trans que elevan el colesterol y los triglicéridos, perfectos para el sobrepeso y la obesidad. Sumado a esto, la acumulación de grasas que al tapar las arterias aumenta el riesgo, no solo de enfermedades cardiovasculares, sino también, de ciertos tipos de cánceres.
Hallazgos como el de la revista médica “Heart”, por un estudio con más de 500 000 participantes, evidenciaron que un consumo elevado de frituras, como el pollo frito, se asocia con un incremento de hasta un 28 % en el riesgo de enfermedad cardiovascular, y un aumento de 3 % por cada 114 gramos consumidos semanalmente.
A esto se suma el descubrimiento de sustancias nocivas como la acrilamida, generada en frituras a alta temperatura y catalogada como “probablemente cancerígena” por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer.
Aunque el pollo, casi presente en todas las casas peruanas, aporta importantes proteínas, su beneficio se ve opacado por el exceso de grasa saturada y toxinas peligrosas.
Una mezcla de calorías, aceites de mala calidad, sal en exceso, y otros ultra procesados no solo aumentan los riesgos físicos, sino que también impactan la salud mental, ya que puede perjudicar la memoria y la función cerebral ya que compromete el flujo sanguíneo.
Un plato tan querido y social, con consumo familiar de fin de semana y ofertas como la del Día Mundial del Pollo Frito, se paga con algo que muchos ignoran más por decisión que por desconocimiento: la salud propia.
Redacción Andrea Ramos

