Miércoles 04 de Setiembre de 2019. 22ª Semana T.0.
Rosalía (1160)
Col 1,1-8: El mensaje de la verdad les ha llegado. Salmo 51: Confío para siempre en el amor de Dios. Lc 4,38-44: Curación de la suegra de Pedro.
Lc 4,38-44: Para Jesús lo más importante es la persona: mujer y varón. Se acerca a suegra de Pedro, que representa la mujer marginada, la víctima del feminicidio hoy. Comienza el reino con la sanación de la suegra de Pedro, despierta la solidaridad de la comunidad, como hoy esta solidaridad y preocupación por los enfermos se da entre los pobres. Jesús rompe con todos los esquemas. La toma de la mano y la levanta. En estos gestos Jesús, nos da una hermosa lección la inclusión de la mujer, que era marginada en la sociedad israelita por ser mujer, anciana y enferma. Ella encuentra en Jesús la ternura, la compasión y la alegría de servir. Es incluida en la comunidad. Y se puso a servirlos.
En tiempos de Jesús se pensaba que la enfermedad era consecuencia del pecado. Él cambia esa mentalidad, sanando las enfermedades, consecuencias del descuido del ser humano y liberándonos de toda enfermedad que oprime a los pobres, como es la indiferencia frente a la desnutrición, el feminicidio, despreocupación en la atención a la salud.
Jesús nos urge a predicar el evangelio de la vida con gestos de una sincera conversión y cambiar las estructuras del mal, para defender la vida, promover la salud, dignificar a la mujer con la inclusión en la vida educativa, salud, cultural y religiosa para que su derecho a la vida sea respetado.
¿Tendemos la mano al necesitado, acompañándolo en su soledad y enfermedad?
Fr. Héctor Herrera op.

