Miércoles 15 de Julio de 2020. A. 15ª Semana T.0.
+ P. René Gregorio Pinto Guevara (15.7.2018)
Buenaventura (1274)
Is 10,5-7.13-16: ¿Se envanece el hacha contra el leñador? Salmo 93: El Señor no rechaza a su pueblo. Mt 11,25-27: Gracias Padre.
Mt 11,25-27. Es una oración de alabanza y gratitud a nuestro Padre Dios, le sale de lo más profundo de su corazón, como lo había hecho su madre. Experimenta la ternura, la misericordia y la compasión de Dios hacia los desvalidos y pobres de este mundo: ¡Yo te alabo Padre, ¡Señor del cielo y de la tierra, porque ocultando estas cosas a los sabios y entendidos, se las diste a conocer a la gente sencilla! Sí, Padre, ésa ha sido tu elección” (vv. 25-26)
Jesús nos recuerda, la tierra es un don de Dios, como nos enseña el Papa Francisco en su carta SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN. “labrar” significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar (No. 63). Esto quiere decir una relación responsable entre el ser humano y la naturaleza. “Cada comunidad puede tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero también tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para las generaciones futuras” (L.S.63)
Jesús nos da a conocer a su Padre, como él lo conoce. Quienes aceptamos la dignidad de ser hijos, caminaremos por los caminos de la verdad, la justicia y la paz, porque ha puesta esta tierra para el bien común.
Jesús alaba no a los grupos de poder, como hoy no alabaría a los poderosos que someten la tierra de acuerdo a sus intereses económicos, sin pensar en el futuro de la humanidad. Jesús alaba a todo aquel que abre la mente, el corazón a Dios para cuidar y proteger los bienes de la creación, pensando en el futuro de la humanidad, en su alimentación, salud, educación y vida con principios éticos de crear una ecología humana que nos permita convivir en armonía y en paz con la naturaleza y entre los seres humanos.
Fr. Héctor Herrera op.

