Evangelio del día Lunes 28 de septiembre de 2020. Semana 26 T.O.
Lorenzo Ruiz y compañeros (1637)
Wenceslao, mártir (935)
Job 1, 6-22 El Señor me lo dio, él me lo quitó Salmo 16:
Lc 9, 46-50: El más pequeño de ustedes, ése es el mayor.
Los discípulos no han entendido nada, como nosotros de las enseñanzas de Jesús. Estamos más interesados en ocupar los primeros puestos. Nos pone a nuestros ojos a un niño, que como nos recuerda el Papa Francisco: los niños y los ancianos son los preferidos de Jesús. Porque los ancianos “llevan consigo la sabiduría de su vida, la sabiduría de la tradición, la sabiduría de la historia, la sabiduría de la ley de Dios; y los niños porque son también la fuerza del futuro, los que llevarán adelante con su fuerza y con su vida el futuro. El futuro de un pueblo está precisamente ahí, en los ancianos y en los niños”
Jesús nos enseña a unir nuestras manos y corazones en un solo esfuerzo para vencer el mal con el bien, creando redes de solidaridad frente al mal de la indiferencia y del egoísmo, tener entrañas de compasión y de misericordia para con los que sufren, apoyar con la consejería a las familias. Frente a los proyectos injustos de exclusión, estamos llamados a ser una familia que siembre la Palabra de la verdad y la reconciliación, del respeto por la dignidad de todo ser humano.
Abramos nuestro corazón y nuestra mente a Jesús para ser mensajeros de buenas nuevas de fraternidad solidaria con propuestas positivas para ser mejores cada día, para ser testimonio de cristianos que seguimos de verdad el camino del evangelio de Jesús.
(+)Fr. Héctor Herrera op.

