Huelga de hambre de Castillo: ¿protesta legítima o estrategia política?

El ministro de Justicia, Eduardo Arana, ha minimizado la huelga de hambre que estaría llevando a cabo Pedro Castillo en el penal de Barbadillo, asegurando que es una “decisión personal” y que el Estado no puede obligar a un interno a alimentarse.

Castillo, recluido desde diciembre de 2022 por el fallido golpe de Estado, alega ser víctima de una persecución política. Sin embargo, el gobierno insiste en que su juicio responde a la legalidad y no a presiones externas.

Más allá del impacto físico que pueda tener la medida, el verdadero objetivo de Castillo parece ser político: captar la atención internacional y victimizarse ante sus seguidores. Lo que aún está por verse es si esta huelga logrará algún efecto en su proceso judicial o si, como ha sucedido en otros casos, solo quedará como un acto simbólico sin mayores consecuencias.

Redacción Pamela Amesquita

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