Plantón de médicos del IREN Sur exige más personal y advierte riesgo para pacientes oncológicos
El secretario general de los médicos del IREN Sur, doctor Rodrigo Robles, cirujano de cabeza y cuello, explicó que el plantón realizado por el personal médico busca alertar sobre la crítica falta de especialistas y las serias deficiencias en la atención de pacientes con enfermedades de alta complejidad.
Señaló que el IREN Sur es un instituto de alta especialización, comparable en su nivel de atención a otros centros nacionales como el Instituto Materno Perinatal de Lima. Sin embargo, a diferencia de los grandes institutos del país, el establecimiento en Arequipa cuenta con una estructura pequeña que ha ido mejorando progresivamente gracias al trabajo de las autoridades y del propio equipo médico, pero arrastra desde su creación una importante carencia de personal.
Precisó que la situación se ha agravado debido a que algunos servicios se han perdido. Uno de los casos es el de traumatología y ortopedia, que actualmente ya no cuenta con un traumatólogo capaz de realizar operaciones, esto ocurrió por una interpretación errónea de la norma de doble percepción, recientemente aprobada para permitir que los médicos puedan laborar en dos establecimientos a la vez. A raíz de esa interpretación, se dejó sin efecto la contratación de un traumatólogo que atendía consultas y realizaba cirugías cuando los casos lo requerían.
Asimismo, informó que también se perdió el servicio de un urólogo oncólogo, un especialista altamente calificado del que solo existirían 12 en todo el Perú. El médico trabajaba bajo la modalidad de locación de servicios, pero al no poder generársele una plaza orgánica, optó por retornar a Lima. En la actualidad, el servicio de urología cuenta solo con un especialista, lo cual calificó como insuficiente, ya que los médicos no cubren atención permanente, sino alrededor de 150 horas al mes. Esto ocasiona que, ante ausencias o fuera de horarios programados, los pacientes queden sin atención.
El dirigente médico sostuvo además que, si bien se ha logrado completar el equipo de guardia en emergencia, no ocurre lo mismo en hospitalización, donde no existe personal médico permanente durante las noches. Similar situación se presenta en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde los médicos laboran también bajo modalidad de terceros, por lo que solo cumplen determinadas horas y no permanecen de manera continua, situación que vulnera las normas de salud y pone en riesgo a los pacientes.
Robles remarcó que la protesta no busca incrementos salariales. Aseguró que ya sostuvieron dos reuniones con la gerencia, pero hasta el momento no se les ha ofrecido ninguna solución práctica ni a corto ni a mediano plazo. Por ello, con este plantón buscan tender un puente con las autoridades del Gobierno Regional de Arequipa y de la Gerencia Regional de Salud, a fin de que se acerquen al instituto y constaten directamente la situación, aunque ya tendrían conocimiento del problema.
También informó que existe un importante proyecto de ampliación para el IREN Sur, el cual debería concretarse en aproximadamente cuatro años. Mientras tanto, se construye un área de contingencia que replicará las necesidades actuales del instituto. La nueva infraestructura estaría lista dentro de un año, aunque los equipos que serán trasladados a dicha área serán los mismos con los que actualmente cuenta el establecimiento.
Entre las principales preocupaciones, mencionó la situación del acelerador lineal, equipo fundamental para radioterapia, el cual se encuentra inoperativo por falta de mantenimiento preventivo, la máquina pertenece al Gobierno Regional y no al IREN Sur, por lo que se ha solicitado su transferencia junto con los recursos necesarios para asumir su costoso mantenimiento. Añadió que este equipo ha dejado de funcionar en distintos periodos durante los últimos meses, afectando directamente a pacientes que se quedan sin tratamiento oportuno.
El médico indicó además que el instituto cuenta con 92 camas y todas están ocupadas. En el servicio de cabeza y cuello solo se dispone de dos camas, y no hay personal suficiente para cubrir guardias nocturnas
Finalmente, no se puede poner en riesgo la vida de los pacientes y de no resolverse estas carencias, muchos enfermos tendrían que ser referidos a institutos nacionales en Lima, lo que implicaría mayores gastos para ellos y sus familias en pasajes, alimentación y estadía.
Redacción Luz Flor

