Mercado San Camilo se prepara para las Fiestas Patrias
A pocos días de celebrarse un nuevo aniversario de la Independencia del Perú, el Centro Histórico de Arequipa empieza a cambiar de apariencia. El rojo y blanco se abre paso entre los portales, las galerías y los mercados, donde los comerciantes desempolvan banderas, escarapelas y adornos patrios que permanecerán en exhibición durante las próximas semanas.
En el Mercado San Camilo, la jornada comienza antes del amanecer. Mientras algunos comerciantes acomodan frutas, verduras y productos de primera necesidad, otros reservan un espacio para las banderas nacionales y los artículos que cada julio vuelven a cobrar protagonismo. Conforme se acerca el 28 de julio, los clientes empiezan a preguntar por los símbolos patrios que pronto adornarán viviendas, negocios e instituciones públicas.
El ambiente también cambia fuera del mercado. En los alrededores del Centro Histórico aparecen puestos dedicados exclusivamente a la venta de banderas de distintos tamaños, escarapelas y cintas rojiblancas. Los comerciantes saben que la campaña de Fiestas Patrias marca uno de los momentos más importantes del año, no solo por el movimiento comercial, sino porque representa el inicio de una temporada festiva que continuará con el aniversario de Arequipa.
Dentro de San Camilo, los vendedores también preparan actividades para recibir a visitantes y fortalecer el vínculo entre el mercado y la ciudad. «Lo que vendemos en el mercado San Camilo es de buena calidad; este mercado existe y existirá por siempre, mientras estén sus trabajadores animosos de seguir trabajando», señaló Cosme Casas Vilca, presidente de la Asociación de Trabajadores del Mercado San Camilo, al presentar las actividades culturales que impulsa el histórico centro de abastos.
La presencia de turistas nacionales y extranjeros también empieza a incrementarse. Muchos recorren la Plaza de Armas y las calles aledañas mientras observan cómo la ciudad cambia de color. Las primeras banderas ondean en algunos balcones y las vitrinas incorporan adornos patrios que anuncian la cercanía del 28 de julio.
Para los comerciantes, la campaña no se limita a vender un producto. Es una tradición que se repite cada año y que transforma el paisaje urbano. «Invitamos a quienes no conocen y quieren saber más sobre la historia de este mercado, que también es patrimonio, esperamos que toda la población nos acompañe», expresó Casas Vilca al destacar la importancia de San Camilo como uno de los espacios más representativos de Arequipa.
Sin necesidad de ceremonias oficiales, la ciudad comienza a anunciar que las fiestas están cerca. Cada bandera desplegada sobre un balcón y cada puesto cubierto de rojo y blanco forman parte de un ritual cotidiano que se repite generación tras generación. Son los comerciantes quienes, desde muy temprano, convierten las calles en el primer escenario de las celebraciones patrias.
Cuando finalmente llegue el 28 de julio, Arequipa ya habrá cambiado por completo. Sin embargo, quienes recorren hoy el Centro Histórico saben que la transformación empezó días antes, entre los pasillos del Mercado San Camilo, los portales y las manos de los comerciantes que, año tras año, son los primeros en vestir a la ciudad con los colores del Perú.
