Viernes 8 de noviembre de 2019. C. 31ª Semana T.0. DÍA DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS DE LA O.P.

Isabel de la Trinidad (1906)

Rom 15,14-21: Por Cristo puedo sentirme orgulloso. Salmo 97: Que todos los pueblos aclamen al Señor. Lc 16,1-8: Los hijos de este mundo son astutos.

Lc 16,1-8: Jesús nos descubre la astucia de ese administrador que despilfarra los bienes de su Señor. Al mismo tiempo descubre la corrupción no sólo económica, social, política, religiosa de su tiempo y de nuestro tiempo. Al verse descubierto, el mal administrador se pregunta ¿qué haré ahora? Comienza a llamar uno por uno a los deudores y pone en el recibo menos de lo que le deben al Señor. Así sucede hoy en día: los diezmos para ganar las obras mal hechas y sobrevaloradas, una codicia y ambición por el dinero que pertenece a todos, o hacer obras que no benefician a la educación, salud e infraestructura que requiere la nación.

Jesús no alaba al mal administrador, sino la astucia con que había actuado. “Porque los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz”(Lc 16,8).

Jesús nos llama la atención a los cristianos: ser creativos en la construcción del reino de Dios. Construir mejores familias cristianas sembrando la fe, acogiéndose con cariño y respeto entre esposos, dar ejemplo de fidelidad y confianza entre hijos. Ser honestos, mejores y transparentes en la administración de la economía del estado, en el gobierno municipal, regional y nacional. Si seguimos el reino de Dios, cultivemos los valores de una buena administración a todo nivel con honestidad, pensando que el Señor mira nuestra conciencia y nuestro actuar. Creemos una conciencia ciudadana que exija la transparencia y los presupuestos de las obras. Es posible hacerlo, si somos verdaderos discípulos de Jesús.

Hoy recordamos, con amor y gratitud, a todos los difuntos de la Orden de Predicadores, dominicos, hermanos y hermanas, frailes, monjas, y laicos que dejaron huella por su amor, generosidad, misión en medio de los pueblos originarios, en universidades, centros educativos, mcs, la justicia, el ecumenismo, la evangelización de los pueblos. Cómo no recordar a Fr. Lino Dolan, promoviendo la justicia, la paz y la educación de la juventud. Fr. Agustín Evans, pionero en la educación especial de niños discapacitados, a Fr. Bernardo Smith, en el acompañamiento de familias, niños, hospitales como párroco. A Fr. Nicolás Gobert, Fr. Juan Sokolich, César Corrales, Francisco Villena, Lindor Almonte, los obispos Guido Breña, Jesús Mateo Calderon, Detman, entre otros, los hermanos Braulio Anchaya, Alejandro Huaypar, entre otros y de tantos laicos, mujeres y varones que entregaron sus vidas al servicio del Evangelio. Administraron bien los dones recibidos de Dios y dejaron la semilla del amor y de la misericordia.

¿Cómo administramos los dones recibidos de Dios?

Fr. Héctor Herrera, O.P.

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