Sábado 07 de Marzo de 2020. A. 1a Semana de Cuaresma
Perpetua y Felicidad, mártires (203)
Dt 26,16-19: Serás el pueblo del Señor. Salmo 118: Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. Mt 5,43-48: Sean perfectos como el Padre.
Dt 26,16-19: “Yo seré tu Dios, y tú serás mi pueblo”. Dios ha elegido a Israel y sella con él una alianza. Dios ha empeñado su Palabra y no va a fallar. Es el pueblo, que tiene que asumir su compromiso de pueblo consagrado. Es lo que les recuerda Moisés.
Mt 5,43-48: En una sociedad tan violenta, donde se producen enemistades familiares, sociales, políticas. Donde se ve al ser humano, ya no como un cercano, sino como enemigo. Jesús nos vuelve a recordar en el pasado se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo (Lev. 19,18).
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, oren por sus perseguidores (v.44). Jesús nos enseña el amor que supera toda violencia, odio, resentimiento. El amor de Dios, su Padre y nuestro Padre es total, sobrepasa a malos y buenos.
Si nos comportamos bien y saludamos sólo a los que nos saludan ¿Qué hacemos de extraordinario? También los paganos, los que no conocen a Dios hacen lo mismo (vv.46-47). Frente al clima de desconfianza, nos llama a crear actitudes de confianza, cercanía y respeto al prójimo. Esto nos permitirá madurar como personas. Por eso nos dice: “Sean perfectos como es perfecto el Padre de ustedes” (v. 48).
La novedad evangélica es el amor que supera la muerte y la violencia ciega y egoísta. Ama y tu vida será como la levadura en la masa que nos lleva a crear condiciones nuevas para vivir en paz y tolerancia.
Las diferencias de ideas enriquecen a la persona. Porque el que ama como Jesús es tolerante, capaz de abrirse al diálogo, al respeto al otro y a la reconciliación.
¿Te amas y respetas a ti mismo, para amar y comprender aún a los que no te aman?
Fr. Héctor Herrera o.p.

