Sábado 16 de Mayo de 2020. A. 5ª Semana de Pascua
Juan Nepomuceno, mártir (1393)
Hch 16,1-10: Ven a Macedonia y ayúdanos. Salmo 99: Aclama al Señor, tierra entera. Jn 15,18-21: Yo los he escogido.
Jn 15,18-21, escribe cuando los cristianos eran perseguidos, como hoy en Medio Oriente, por razón de su fe y fidelidad a Cristo. La palabra mundo en el Evangelio de Juan, designa todo sistema injusto, incluida la institución religiosa judía, causante del asesinato de Jesús.
Juan escribe su Evangelio, en una situación difícil para la comunidad cristiana, que sufría persecuciones y odios. Hay un odio a luz, porque les pone al descubierto sus malas obras. El mundo odia a Jesús, porque él pone al descubierto sus malas obras. Y odiará a su Iglesia, si ésta continúa la obra de denuncia profética de Jesús.
La primera experiencia de la comunidad cristiana fue la persecución por hacer el bien. Pedro y Juan son perseguidos por haber dado vida y salud a un tullido de nacimiento en el nombre de Jesús.
Los cristianos en diversas partes del mundo son perseguidos como Jesús. Él se presenta como el servidor que da su vida por todos. En efecto, con su pasión y muerte él conquista el último puesto, alcanza su mayor grandeza con el servicio, y la entrega como don a su Iglesia.
Hay una incompatibilidad entre el modo de concebir el poder según los criterios mundanos y el servicio humilde que debería caracterizar a la autoridad según la enseñanza y el ejemplo de Jesús. Incompatibilidad entre las ambiciones, el carrerismo y el seguimiento de Cristo; incompatibilidad entre los honores, el éxito, la fama, los triunfos terrenos y la lógica de Cristo crucificado. (Homilía de S.S. Francisco, 18 de octubre de 2015).
El amor concreto está en el servicio humilde de tantas misioneras y misioneros no sólo en la Selva amazónica, sino en los barrios marginales de costa y sierra, promoviendo escuelas, postas médicas, mejorando la calidad de vida de campesinos. Siempre recuerdo el testimonio del beato Sandro Dordi. Mira me decía construí junto con la gente locales comunales para niños y mujeres. En esa capilla estaba orando solo, de pronto apareció un hombre que había sido conquistado por una secta, oramos juntos y volvió al camino de Jesús. Su amor era para con todos sin distinción por eso los violentas acabaron con su vida.
¿Prefieres las tinieblas o la luz de Jesús? Nada de lo que hagas, aún a escondidas quedará sin ser conocido. Por lo tanto sean hijos de la luz y no de las tinieblas. Porque el que vive en la luz busca la verdad.
Fr. Héctor Herrera OP.

