Sábado 11 de Julio de 2020. A. 14ª Semana T.0.
San Benito Abad, fundador (517)
Is 6,1-8: He visto con mis ojos al Rey. Salmo 92: El Señor reina, vestido de majestad. Mt 10,24-33: No teman a los que matan el cuerpo.
Mt 10, 24-33. “No tengan miedo. No hay nada encubierto que no se descubra” (v. 26). Jesús nos anima a seguirlo. El camino del discípulo será como el de su maestro: incomprensiones, insultos, rechazo, maltratos físicos, sicológicos, persecuciones y hasta la muerte, de parte de quienes se oponen a la verdad.
Podrán matarnos por la fidelidad al evangelio de la vida y de promoción de los pobres. Pero la fuerza de vida del evangelio sigue sembrando fe y esperanza en los que buscan realmente el camino de la verdad y de la vida, por la que Jesús mismo entregó su vida.
“No teman a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma” (v. 28). El espíritu de Dios nadie podrá matarlo. El discípulo pone su confianza en Dios, quien nos ama con ternura. Porque la vida y el amor por su pueblo, en especial los que son víctimas de los poderes opresores, continuará vivo por la Palabra de vida que nos transforma nuestros miedos por el amor a Dios y al prójimo.
La confianza en Dios es importante para nuestras vidas. La vida viene de Él. Jesús nos invita a ser fieles a Dios, tener fe para tener su fortaleza y porque nuestra vida está en sus manos.
Oremos por todos los cristianos que en son perseguidos por la defensa de la Amazonía, perseguidos en Medio Oriente, África, Asia, y en nuestra América Latina y el Caribe.
Fr. Héctor Herrera op.

