Miércoles 19 de enero 2022 de la 2ª semana de Tiempo Ordinario
Samuel 17, 32-33. 37. 40-51: Venció David al filisteo con una honda y una piedra
Salmo 143: ¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Cf. Mt 4, 23: Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia del pueblo.
Marcos 3, 1-6: ¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?
Una vez más, en el evangelio de hoy aparece la cuestión del sábado. Según la ley judía muchas cosas no se podían hacer en sábado, que era el día más dedicado al Señor. Los fariseos interpretaban que no se podía ni curar a los que sufrían alguna limitación y, por eso, “estaban al acecho” a ver si Jesús curaba al hombre que sufría parálisis en un brazo. Jesús para hacerles ver hasta dónde llega el sábado y sus prohibiciones, les plantea una pregunta: “¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?”. Pocas veces nos muestra el evangelio a Jesús con “una mirada de ira y dolido por la obstinación de los fariseos”, a los que no convenció de su equivocada postura, pues después de que Jesús curara al paralítico, “salieron de la sinagoga y se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él”.
Apoyándonos en esta escena, nos es fácil imaginarnos a Jesús haciéndonos la misma pregunta a nosotros: ¿Qué está permitido en sábado… y todos los días de la semana? Por supuesto hacer el bien y nunca el mal, que para nosotros podemos traducir en seguir a Jesús todos los días de nuestra vida por el camino que él ha andado. De esta manera, la vida y la vida en abundancia aflorará en nuestro corazón.
F/ Dominicos.org

