Viernes 25 de febrero de 2022 de la Séptima semana del Tiempo Ordinario
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5,9-12:
Sal 102,1-2.3-4.8-9.11-12 R/. El Señor es compasivo y misericordioso
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10,1-12
Marcos nos dice que Jesús se marchó a Judea y a Transjordania y que la gente, cuando lo veía, acudía a él, y él les enseñaba.
Los fariseos, para tentarle, le tienden una trampa con esta pregunta, “¿le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?” el les replicó: “¿Qué os ha mandado Moisés?”. Contestaron: “Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio”. Jesús les dijo, “por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio no era así”
Hoy es un poco difícil comprender este pasaje del evangelio, aunque lo dice muy claro. “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”.
¿Que no puede un hombre separarse de su mujer?, ¿por qué? Si le hiciéramos hoy esta pregunta a Jesús, nos respondería igual que a los fariseos: por vuestra terquedad, por vuestra falta de fe, por vuestra falta de amor, por eso se permiten las separaciones. El amor nos une, la falta de amor nos separa.
¿Nosotros los cristianos estamos de acuerdo con lo que nos dice el Señor en el evangelio, o por el contrario, nos ponemos de parte de los que dicen que se les ha acabado el amor? Reflexionemos en el daño que hace a la sociedad la desunión de las familias, ya estamos cosechando sus frutos.
F/DOMINICOS.ORG

