Yemen y la tragedia interminable de los alimentos que se agotan
Siete millones y medio de personas corren el riesgo de padecer la carestía y dos millones corren el riesgo de sufrir desnutrición severa. Sin embargo, en total, 19 millones de una población total de 30 millones, incluidos 6/7 millones de refugiados internos, están ya con carencia de alimentos. En este contexto, debido a la falta de recursos, el Programa Mundial de Alimentos ha recortado la ayuda alimentaria a 5 millones de personas, que ahora tienen que sobrevivir con la mitad de los alimentos necesarios para satisfacer sus necesidades calóricas mínimas diarias, mientras que otros 8 millones se las arreglarán con sólo una cuarta parte.
Desde marzo, los precios de los alimentos básicos, como el trigo, la harina, el aceite de cocina, los huevos y el azúcar, han subido un promedio del 30%. Además, continúa Petrelli, «los plazos de llegada y distribución, incluso con el desbloqueo de los puertos, son demasiado largos. Es necesario que la comunidad internacional, tal y como denuncia el propio PMA, compre los alimentos necesarios para garantizar a las personas más frágiles y más amenazadas». A continuación, Petrelli destaca lo que llama una distracción por parte de la comunidad internacional:
«De los 4.200 millones de dólares prometidos para hacer frente a esta situación de emergencia, hasta ahora sólo se ha desembolsado el 20%. Por lo tanto, se necesita una intervención rápida y eficaz que sea apoyada y aplicada en primer lugar por las agencias de la ONU, como el PMA y la FAO. Se trata de una prioridad absoluta, repito: «Desbloquear los puertos de Ucrania no es suficiente».

