Dar cuidados y alivio a los enfermos terminales
La política debe dar «prioridad a las necesidades esenciales» de los ciudadanos, «a menudo descuidados en favor de temas de moda que tienen menos que ver con su vida cotidiana». Poniéndose a su servicio y escuchando sus necesidades, lejos de las ideologías, que destilan la realidad, y de la presión mediática, que la amaña y no la hace auténtica en su expresión. Así lo afirmó el Santo Padre, durante su audiencia a los administradores públicos del norte de Francia, que viajaron a Roma junto al arzobispo de Cambrai, monseñor Vincent Dollmann.
En cuanto a las cuestiones sociales, el Pontífice destacó la importancia de acoger a los más desfavorecidos. No sólo hacia los migrantes – que están especialmente cerca del corazón del Papa – sino también hacia las personas con discapacidad. «Necesitan más estructuras para facilitar su vida y la de sus seres queridos y, sobre todo, para mostrar el respeto que se les debe» – reiteró Francisco – e hizo hincapié en la necesidad de que puedan acceder al mundo laboral.
El Papa manifestó su alegría al ver cómo los presentes, que tienen responsabilidades en el ámbito económico y social, se interesan por el mensaje de la Iglesia, con el que siempre pueden contar. «Junto a ustedes – concluyó Francisco – ella trata de llegar a los migrantes – que deben ser acogidos, acompañados e integrados – a los ancianos y a los enfermos, es decir, a todos los que se han quedado atrás, cuya mayor pobreza es, sin duda, la exclusión y la soledad que se deriva de ello».

