Martes 06 de diciembre 2022. Segunda Semana de Adviento

Lectura del libro de Isaías 40, 1-11

Sal 95, 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13-14 R/. Aquí está nuestro Dios, que llega con poder

Mateo 18, 12-14: Que no se pierda ni uno de estos pequeños

Si leemos despacio la lectura de Isaías del día de hoy, podemos percibir que, se asemeja más a un bello poema, que a otra cosa.

“Se agosta la hierba, se marcita la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” ¿No son bellas estas palabras?, ciertamente, pero más bella es la realidad que contiene.

¿Qué nos dice, en este martes de la 2ª semana de Adviento, esa palabra de nuestro Dios?

“Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios “A esto estamos llamados, a esto se nos invita, a consolar a todo hombre que se cruce en nuestro camino.

Y ¿qué clase de consuelo podemos brindar a nuestro mundo tan dolorido, tan violento…? El mismo Dios nos la dice: “hablad al corazón de Jerusalén= humanidad gritadle: que se ha cumplido su servicio, que está pagado su crimen “Parece un sueño, pero es la realidad, nuestro desamor, nuestro egoísmo, todo lo negativo de este mundo ya ha sido rescatado.

Podemos seguir preguntándonos, ¿quién se ha hecho valedor nuestro? Debe ser Alguien que ya ha venido, que viene y que vendrá, y por eso se le debe preparar un camino y así pueda revelarnos su gloria.

Cuando, “los valles se levanten, montes y colinas se abajen, lo torcido se enderece y lo escabroso se iguales. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos”.

Y aquí nos topamos con otra novedad, todos juntos, ya el individualismo que acampa a sus anchas en la sociedad secularizada, en las familias, en comunidades…cederá el paso a la unidad de la humanidad, porque “como un pastor apacienta el rebaño, su mano reúne”

Esto es lo que vivimos en este Adviento escatológico en las primeras semanas. Tomemos conciencia de que somos llamados a consolar al pueblo con estas realidades, y a gritarle: “Mirad: Dios, el Señor, llega con fuerza” (1ª lectura) “Aquí está nuestro Dios, que llega con poder” (Salmo)

Llega para decirnos que, deja noventa y nuevas ovejas en el cielo y se abaja (lo veremos hecho Niño en Belén) para buscar a la perdida. Porque, y esta es la Buena Noticia: “vuestro Padre del cielo, no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños” (Evangelio)

Hermanos, comprendamos esta Palabra de consuelo y gritémosla a todo el que quiera escucharla.

Santo Adviento.

F/ Dominicos.org

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