Miércoles 04 de octubre 2023. Vigésimo sexta semana del Tiempo Ordinario – Año Impar

San Francisco de Asís

Primera lectura del libro de Nehemías 2,1-8

Salmo de hoy 136,1-2.3.4-5.6 R/. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti

Lucas 9,57-62: Mientras iban de camino

El libro de Nehemias relata una historia en la cual la fidelidad a Dios y la realidad humana y concreta se tejen y entretejen. El fragmento del libro de Nehemias que hoy ilumina nuestra reflexión se centra en la solicitud que hace al rey para volver a Jerusalén y reconstruir el templo. En realidad, más que el templo como edificio (que también) se trata de un proceso de volver a las fuentes de la fe: la experiencia de Dios para vivir en fidelidad. Nehemias descubrirá a lo largo de su historia que no es tan sencillo. Bien es verdad que ser sostenido por Dios en todo este proceso de conversión es fundamental. Tan fundamental, que solo apoyado en Dios puede afrontar los descontentos de su pueblo, las burlas y amenazas de sus “enemigos” (o aquellos que tienen otros intereses) y la relajación y traición de los que se esperaba más.

Nehemias nos presenta una vida de fe y un compromiso coherente con la experiencia de Dios. Él va a liderar un proyecto de reconstrucción del pueblo y del templo. Y con él aprendemos que cada uno responde por sí mismo, es ejemplo (o no) para los demás, y las otras personas responden también por sí mismas.

Sabemos que la escuela de Jesús no es un lugar único ni estático. Todas las circunstancias de la vida son espacio para que el Maestro ilumine nuestra vida y nuestras circunstancias, nuestras inquietudes y dudas.

Ir de camino va también más allá de la acción del caminar. La vida es un camino. Y a lo largo de ella se nos presentan situaciones en las cuales podemos querer dejar para “un poco más tarde” lo que tenemos que hacer ahora; contextos en las que no entendemos por qué vivimos ciertas situaciones. Jesús, como gran Maestro y pedagogo, nos recuerda que ni Él ni nosotros tenemos dónde reclinar la cabeza, que hay situaciones que nos prenden, pero que somos llamados a anunciar el Reino de Dios. Sí, el Maestro nos desafía profundamente cuando afirma que quien se pone en camino y sigue mirando hacia atrás, hacia las seguridades que dejó, no sirve para el Reino de Dios. Un desafío que nos lanza a recorrer el camino que nos aguarda y, así, responder a la experiencia de Dios y al compromiso al cual nos envía.

F/ Dominicos.org

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *