Jueves 02 de mayo 2024. Quinta Semana de Pascua
San Atanasio
Primera lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 7-21
Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 10 R. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.
Juan 15, 9-11: Permaneced en mi amo
Las palabras de Pedro y de los otros discípulos (Bernabé y Pablo), dejan claro que el mensaje de Jesús es universal (para todos y todas), que no se pueden hacer distinciones entre paganos y judíos, aceptando de todo corazón a aquellos que abrazan el mensaje del Evangelio y creen. La aceptación de la salvación prima sobre toda tradición y costumbre. La Buena Noticia trasciende toda raza, confín y límite temporal. Es para todas las personas y para siempre: “Y Dios, que penetra los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros.”
Si Dios, se entrega sin distinción, también nosotros estamos llamados a hacerlo, construyendo una Iglesia plural e inclusiva donde quepamos todos y todas.
Permanencia y plenitud
En este pasaje, el evangelista Juan, hace hincapié en que no basta con amar, sino que hay que perseverar de forma constante en él, “permanecer en mi amor”, repite un par de veces. Porque ese Amor, que viene del Padre y Jesús nos transmite, no puede ser desperdiciado, no podemos ir, “ahora sí”, “ahora no”. Hay que ser valientes y perseverantes en nuestro compromiso y así, la alegría y el gozo, alcanzaran la plenitud de nuestro corazón.
Jesús destaca la importancia de permanecer en su amor. Esta permanencia implica una relación continua, no ocasional. Al seguir a Jesús, los discípulos son llamados a mantener una conexión constante con él. Esta conexión profunda y sostenida con Jesús, que también nosotros estamos llamados a cuidar, es una fuente de alegría, ya que implica vivir en la verdad de su amor y experimentar la felicidad y la plenitud que provienen de vivir la vida como hijos e hijas de Dios.
En resumen, estos versículos enfatizan la centralidad del amor en la enseñanza de Jesús y la conexión inseparable entre el amor y la alegría en la vida del discípulo. Es un llamamiento para vivir en amor mutuo, arraigados en la relación con Cristo, y encontrar gozo en ese amor pleno y comprometido.
¿Qué frutos veo en mi vida de vivir con compromiso el amor de Dios? ¿Qué signos de alegría y felicidad encuentro en mi vida que son derivados del seguimiento de Jesús?
¿Construyo una iglesia inclusiva?

