Un llamamiento y un saludo a «promover, acompañar e integrar»
El llamamiento a seguir rezando por la paz en los territorios desgarrados por la guerra, «una derrota desde el principio». Y el saludo al «noble» y «valiente» pueblo chino. La mirada del Papa, al final de la audiencia general, está fija en la hoja en blanco pero se amplía al mundo entero.
Francisco repitió los cuatro verbos que predica desde hace años para afrontar la emergencia migratoria.

