Para el Jubileo en Roma, no se pierdan la «obra» de la caridad cristiana
Pensando en el próximo año, que «será el Año Santo», y con la mirada puesta en Roma, que «está llena de obras», Francisco, en la audiencia en el «Circolo San Pietro» (Círculo de San Pedro), subrayó que «la ‘obra’ que no puede faltar es la de la caridad».
Los peregrinos y turistas que vienen a Roma deben «respirar» el aire de la caridad cristiana, que no es sólo asistencia, es cuidado de la dignidad, es cercanía, es compartir vivido, sin publicidad, sin focos. Con vuestra presencia, con vuestra cercanía, compasión y ternura, preparáis también la ciudad para el Jubileo, cuidando no las calles o las infraestructuras, sino el corazón y la carne de los pobres, que, como decía san Lorenzo, son el tesoro de la Iglesia».
Francisco recomienda no perder «la memoria de las raíces» porque «son fundamentales» y «sin raíces no hay vida, no hay futuro». Pero, al mismo tiempo, el Papa insta a no quedarse anclados en el pasado.
Cuidado con «musealizar» la historia, con «esterilizar» las raíces. La memoria es el órgano del futuro, siempre que las raíces permanezcan vivas y sanas. Por eso os animo a transmitir a los jóvenes vuestro patrimonio de valores y experiencias. Necesitamos a los jóvenes para avanzar.

