León XIV: Dejemos crecer la paz en nuestros corazones para que florezca en el mundo
Desde la Basílica de Genazzano, donde se venera a la Virgen del Buen Consejo, el Papa León XIV presidió la Misa en la víspera de la Natividad de la Santísima Virgen María. El Santo Padre invitó a los fieles a pedir a María su Buen Consejo para acoger la Palabra de Dios, guardarla en el corazón y traducirla en decisiones valientes, sabias y de auténtica conversión. Asimismo, exhortó a dejar que la paz crezca en cada persona, como don de Dios y obra del Espíritu Santo, para que pueda florecer también en el mundo.
En su homilía, León XIV recordó con alegría su visita anterior al santuario y destacó la figura de María como aquella cuya presencia, aunque sencilla y silenciosa, ocupa un lugar central en la historia de la salvación. A partir de las reflexiones de santo Tomás de Villanova sobre la Natividad de la Virgen, el Papa animó a los fieles a acercarse a las Escrituras con preguntas, profundizando en ellas y dialogando con los testigos de la Revelación como con verdaderos amigos.
El Pontífice señaló que de María aprendemos una inteligencia que conversa con Dios, interpreta los acontecimientos y los guarda en el corazón. Su presencia transforma la historia y también impulsa decisiones concretas, como ocurrió con san José, quien respondió con confianza a Dios ante la presencia de María. Por ello, el Papa invitó a encomendar a la Madre del Buen Consejo todo aquello que está naciendo en la humanidad y a dejar que la paz de Cristo crezca en nosotros para que pueda dar frutos en el mundo.

