Acusan a congresista Lucinda Vásquez de nepotismo y uso indebido de recursos públicos
La congresista Lucinda Vásquez, integrante del Bloque Magisterial, enfrenta graves acusaciones por presuntas prácticas de nepotismo y uso indebido de su despacho parlamentario. Un reportaje reveló que al menos tres de sus sobrinos-nietos habrían sido contratados bajo diversas modalidades, a pesar de no contar con formación profesional acreditada.
El informe señala que la oficina 103 del edificio Juan Santos Atahualpa, que debería servir exclusivamente como espacio de trabajo legislativo, operaría también como una especie de “despacho familiar”. Entre los contratados figuran Jimmy Pinchi Pezo, coordinador del despacho y sin título universitario, quien recibe más de 3 mil soles mensuales. A él se suman Edwar Rengifo Pezo y Kenyi Castro Rivas, también familiares directos de la parlamentaria, con sueldos que alcanzan hasta los S/7 200.
La situación se agrava con la aparición del hijo de la legisladora, Marti Frans Villacorta Vásquez, quien aunque no aparece en planillas del Congreso, habría realizado más de 130 visitas al despacho, además de identificarse como personal congresal ante otras entidades del Estado, a pesar de estar inhabilitado por el OSCE, fue visto gestionando asuntos públicos en representación de su madre.
Consultada por el dominical, la congresista negó los hechos, no obstante, especialistas en derecho público como José Trelles advierten que este comportamiento podría encajar en delitos como tráfico de influencias y usurpación de funciones, si se demuestra que su hijo actuó bajo su aval. A ello se suma el hecho de que una técnica del despacho compartiría vivienda con la parlamentaria, lo que plantea más interrogantes sobre los límites entre lo privado y lo público en su gestión.
Redacción Pamela Amesquita

