Lunes 23 de junio del 2025. Duodécima Semana del Tiempo Ordinario – Año Impar
Beato Inocencio V
Primera lectura del libro del Génesis 12,1-9
Salmo de hoy 32,12-13.18-19.20.22 R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Mateo 7,1-5: No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes.
«¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo?»
Jesús continúa recordando a los discípulos que deben tener una justicia que supere la de los escribas y los fariseos, porque su corazón ha sido transformado. Por tanto, aborda el tema de la censura o condena a los demás a través del juicio.
¿Por qué no debemos juzgar?. No debemos juzgar porque es un mandato de Jesús. La simple razón por la que debes dejar de criticar a los demás es porque Jesús dijo que dejaras de hacerlo. Es un mandato directo. No lo hagas. No debes de juzgar porque Dios te juzgará con la misma medida. Lo que des es lo que recibirás. Debes de ser misericordioso y ponerte en el lugar de quien es juzgado. No debes juzgar porque es hipocresía. Porque no te das cuenta de que tú haces las mismas cosas. Pero una actitud censuradora no te permite ver tu pecado.
Debes entender que no tienes derecho para ser juez de nadie, porque solo Dios es nuestro único Juez. No puedes ser profesor de moral cuando no eres capaz de aprender y asumir las clases que impartes. Empieza a juzgarte a ti mismo. No juzgues los motivos, porque no puedes ver el corazón de la persona. Ten cuidado y no des nada por sentado. Si quieres saber, pregunta a la persona, pero recuerda que tú no eres Dios. Así que no juzgues tan rápido ni seas duro al juzgar a los demás.
Juzga solamente los hechos de los que estás completamente seguro y no juzgues de oídas. No juzgues prematuramente. No juzgues basándote en tus ideas, valores morales o tus percepciones. Jesús nos instruye para juzgar con rectitud de acuerdo con la Palabra de Dios.
F/ Dominicos.org

