Lunes 14 de julio del 2025. Decimoquinta semana del Tiempo Ordinario – Año Impar
Primera lectura del libro del Éxodo 1,8-14.22
Salmo de hoy 123,1-3.4-6.7-8 R/. Nuestro auxilio es el nombre del Señor
Mateo 10, 34-11,1: No es digno de mí
Palabras sorprendentes, palabras de renuncia y palabras de acogida
Las palabras el Evangelio, resultan sorprendentes, por no decir raras. A nuestro lenguaje actual, y, sobre todo, en palabras de Jesús, resultan incomprensibles y dudosas que sean palabras de Jesús. A primera lectura, parece algo contradictorio, pues el príncipe de la paz, nos dice que ha venido a producir enfrentamiento y violencia, además con los más cercanos. ¿Será verdad aquel dicho, que el que más te quiere te hará llorar?
Pienso que Jesús, aquí, nos quiere invitar a poner nuestro interés, nuestra capacidad en centrarnos en su actuación y en sus palabras. Actuación y palabras que nos ayudan a descubrirle a Él, como aquel que debe centrar nuestra atención a la hora de actuar para dar sentido a la vida. Es verdad que también necesitamos la ayuda de los padres y de los hermanos y demás familiares. Lo que intenta Jesús enseñarnos es que por seguirle a Él no puede haber enfrentamiento entre los familiares. Pero si lo hay ¿Qué hacer? Y esto se está dando hoy día.
Por eso viene la invitación a no romper el amor, sino todo lo contrario, a acoger, dar, darse y darte para que ese amor se haga realidad en nuestra vida. Dios hace realidad cada día su amor hacia nosotros. Él nos ha concedido su gracia para acoger ese amor y hacerlo realidad en nuestro existir diario. Jamás puede invitar a romper ese amor que nos debemos, porque Él nos amó primero. Esta invitación a acoger ese amor como lo central de nuestra vida.
F/ Dominicos.org

