Domingo 21 de diciembre del 2025 – Homilía IV Domingo de Adviento – Año litúrgico 2025 – 2026 – (Ciclo A)
Primera lectura, Lectura del libro de Isaías 7, 10-14
Salmo 23, 1b-2. 3-4ab. 5-6 R/. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria
Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24
La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.
Reflexión
Las lecturas de hoy presentan unos contextos que nos resultan realmente conocidos, ya que, ponen a prueba la fe de dos personajes que están luchando contra las incertidumbres personales que les genera la vida. Interrogantes que nos muestran que no lo dominamos ni lo conocemos todo. Situaciones límite que nos sobrepasan. Problemas que hacen que se nos remueva todo por dentro y nos dejan a la intemperie sin saber qué camino tomar.

