Martes 23 de diciembre del 2025 – Cuarta semana de Adviento
Primera lectura, Lectura de la profecía de Malaquías, 3, 1-4. 23-24
Salmo 24, 4-5ab. 8-9. 10 y 14 R/. Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación
Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 57-66
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente, se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues, ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.
Reflexión
El comienzo del evangelio de Lucas está enfocado a la preparación del nacimiento de Jesús, y para ello nos relata todo lo acontecido con la concepción y nacimiento de su precursor, Juan.
María, que había visitado a su prima Isabel y se habían recreado, ambas, con la alegría de la concepción de María como madre del Mesías y del próximo alumbramiento de Isabel, a la que se consideraba estéril y en esa cultura era motivo de oprobio.

