Comisión de Ética admite demoras y cuestionan decisiones políticas en sanciones
El legislador explicó que las demoras en los procesos no dependen únicamente de la presidencia de la comisión, sino de factores internos como la falta de quórum y el uso de mecanismos parlamentarios, entre ellos pedidos de reconsideración o aplazamientos. Estas prácticas, según indicó, terminan frenando el avance de las investigaciones y dilatando la toma de decisiones.
Vergara también reconoció que la Comisión de Ética arrastra una imagen de “blindaje” más que de sanción, una percepción que según sostuvo responde a que las decisiones finales no se basan exclusivamente en criterios técnicos, sino en votaciones donde pesan intereses partidarios. En esa línea, admitió que incluso informes con recomendaciones sancionadoras pueden ser desestimados por decisiones políticas.
Frente a este escenario, planteó como alternativa que la Comisión de Ética sea un órgano externo al Congreso, con el fin de reducir la influencia de bancadas en los resultados. Mientras tanto, casos en evaluación, como denuncias vinculadas al presidente José María Balcázar y a la congresista Kira Alcarraz, continúan avanzando con limitaciones, reflejando un sistema que aún no logra responder con eficacia a las demandas de control interno.
Redacción Pamela Amesquita

