Pequeñas figuritas y grandes emociones
Cada cuatro años, el Mundial de Fútbol no solo despierta la pasión por los partidos y las selecciones nacionales, sino también por una tradición que parece resistir el paso del tiempo, completar el álbum de figuritas. En este 2026, el fenómeno ha vuelto con fuerza en todo el Perú y particularmente, en Arequipa, donde niños, jóvenes e incluso adultos se reúnen para intercambiar las tan buscadas cartillas repetidas. Lo que podría parecer una simple afición se ha convertido en una actividad social que une a personas de distintas edades alrededor de una misma pasión, el fútbol. El álbum oficial de esta Copa del Mundo cuenta con cerca de mil figuritas debido a la participación de 48 selecciones, convirtiéndose en la edición más grande de la historia.
En Arequipa, el entusiasmo ha llegado a tal punto que diversas instituciones y espacios públicos han promovido encuentros para el intercambio de figuritas. Más allá de conseguir la figurita que falta, estos encuentros han recuperado una costumbre que parecía perderse en tiempos dominados por las pantallas. Ver a padres intercambiando figuritas junto a sus hijos o a grupos de amigos revisando cuidadosamente sus repetidas demuestra que el álbum mundialista se ha convertido en un puente entre generaciones. A nivel nacional, el fenómeno también ha generado una verdadera movilización. En distintas ciudades del país se han habilitado puntos de intercambio para que los aficionados puedan reunirse y avanzar en sus colecciones.
Los números no mienten, y en este caso tampoco son amables. Cada sobre del álbum cuesta aproximadamente S/ 4.20, una cifra que parece razonable hasta que se hace el cálculo completo, con cerca de 980 figuritas que completar, llegar a la última página puede demandar una inversión que oscila entre S/ 3.360 y S/ 4.200, dependiendo de la suerte que acompañe al coleccionista. No es un capricho menor. Es, sin exagerar, una de las ediciones más costosas de los últimos años. Y sin embargo, las colas no se acortan. Quienes quieren avanzar más rápido recurren a los llamados «paquetones» de 104 sobres por S/ 420, una apuesta masiva que acelera la colección pero también vacía el bolsillo de golpe. Así, sobre a sobre, billete a billete, millones de peruanos han convertido un álbum de figuritas en el gasto hormiga más caro y más querido de la temporada.
Una vez mas de demuestra que el verdadero valor de esta fiebre mundialista no está en completar el álbum, sino en todo lo que ocurre durante el proceso. Cada intercambio representa una oportunidad para hacer amigos, compartir experiencias y vivir el Mundial de una manera diferente. En una sociedad donde muchas veces predominan el individualismo y la comunicación virtual, resulta positivo que una actividad tan sencilla logre reunir a la sociedad. El furor por las figuritas en Arequipa y en todo el Perú demuestra que el fútbol sigue siendo mucho más que un deporte, es una herramienta capaz de generar comunidad, fortalecer vínculos y crear recuerdos que permanecerán mucho después de que termine el Mundial.
Redacción Patty Mamani

