Arequipa donde cada semáforo es una apuesta

Una calle cualquiera en donde el tráfico ya no fluye, se acumula, autos que avanzan a cuentagotas y se filtran motos que buscan cualquier espacio para ganar segundos, mientras un peatón intenta cruzar entre las luces rojas de freno. Es una escena que se repite todos los días en Arequipa y que, cada vez con más frecuencia, termina en un parte policial. Según cifras oficiales presentadas en la tercera sesión ordinaria del Comité Provincial de Seguridad Ciudadana (COPROSEC), los accidentes de tránsito fueron el indicador de seguridad ciudadana que más creció en la ciudad durante el primer semestre de 2026, en abril pasaron de 639 a 655 incidencias respecto al mismo mes del año anterior, y en mayo el salto fue aún mayor, de 411 a 481 casos, es decir, 70 accidentes más que en mayo de 2025.

El coronel Raúl Genaro Acosta, jefe de la División de Orden Público y Seguridad (DIVOPS), reconoció ante el propio comité que, mientras otros indicadores de seguridad como robos, usurpaciones y homicidios mostraban una tendencia a la baja, los accidentes de tránsito y la violencia familiar fueron la excepción, a razón de que los accidentes de tránsito crecieron con fuerza y sin freno visible. El contexto nacional confirma que Arequipa no es un caso aislado, pero tampoco uno menor; según el director de Seguridad Vial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Pedro Olivares, entre enero y el 3 de junio de 2026 murieron en promedio ocho personas al día en accidentes de tránsito en todo el Perú, y en ese mapa nacional Arequipa concentra el 6% de los siniestros registrados y el 7% de las víctimas mortales, solo por debajo de Lima y La Libertad en incidencia.

Las motos son cada vez con más claridad, el centro del problema. El parque automotor peruano ya supera los 3 millones de motocicletas, y entre 2019 y 2023 los accidentes fatales que involucraron motos lineales aumentaron 48.4% a nivel nacional, según cifras de la Policía Nacional. Quien aborda una moto tiene entre 16 y 26 veces más riesgo de fallecer en un siniestro que el ocupante de otro tipo de vehículo, un dato que en Arequipa se traduce en escenas que se repiten en los reportes policiales de la ciudad. El propio Observatorio Nacional de Seguridad Vial identifica la imprudencia del conductor como la primera causa de siniestros fatales con motos 41.4% de los casos a nivel nacional, seguida por el exceso de velocidad, dos factores que en las calles arequipeñas conviven a diario con rompe muelles mal señalizados, semáforos peatonales inexistentes en puntos críticos y una fiscalización que resulta insuficiente porque buena parte de los efectivos termina siendo utilizados como semáforos humanos en lugar de dedicarse a fiscalizar y sancionar infracciones.

El resultado es una ciudad donde moverse, ya sea en auto, en moto o cruzando una avenida, se ha vuelto progresivamente más riesgoso, y donde el crecimiento de las cifras contradice las estrategias de contención anunciadas por las propias autoridades. El coronel Acosta destacó, ante el aumento sostenido, que el fortalecimiento del patrullaje será una de las principales estrategias para enfrentar el problema, y anunció que el Gobierno Regional de Arequipa entregaría 100 nuevos vehículos policiales en julio de 2026. Pero mientras esas promesas se concretan, los números de abril y mayo ya marcaron una tendencia en Arequipa, cada salida a la calle se ha convertido en una variable más dentro de una estadística que sigue creciendo mes tras mes.

Redacción Patty Mamani

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *