Lunes 05 de julio de 2021. Tiempo Ordinario, Año Impar, Semana No. 14
Antonio Ma. Zacarías, fundador (1539)
Gn 28, 10-22a: Vio que ángeles subían y bajaban
Salmo 90: Dios mío, confío en ti
Mt 9, 18-26: Mi hija acaba de morir
Con Jesús se ha inaugurado un nuevo tiempo en la historia. Jesús es el nuevo tiempo de Dios. Los enfermos son curados de dolencias físicas y desprecios culturales; son curados del abandono de sus familias y de la comunidad. Entran en el tiempo mesiánico. La mujer del relato evangélico que sufre tiene una fe profunda en Jesús. Le basta tocar su manto, algo prohibido en las leyes de pureza de su tiempo. Ella sabe que por sufrir hemorragia contaminaba al que tocaba como lo recuerda el libro del Levítico (15, 25ss) pero tiene fe y rompe la norma. Jesús desobedece esas leyes. Es el tiempo del Reino. Queda suprimida la frontera entre puro e impuro. La fe salva. Es la hora de levantarse como la hija del jefe de la sinagoga, es la hora de la resurrección a una vida nueva. Jesús entendió la religión, no como un conjunto de ritos, normas y leyes sino como una acción terapéutica que aleje de las personas el sufrimiento y la soledad.
F/Editorial Claretiana

