Martes 17 de agosto de 2021. Tiempo Ordinario, Año Impar, Semana No. 20º

Beatriz de Silva, fundadora (1492)

Roque (1378)

Jue 6, 11-24a: Gedeón, salva a Israel. ¡Yo te envío!

Salmo 84: E Señor anuncia la paz a su pueblo

Mt 19, 23-30: Para Dios todo es posible

El pasaje evangélico de este día, desarrolla dos temas: el peligro de las riquezas y la recompensa de quienes se despegan de ella. Para entrar en el Reino, hay que estar libre de las cargas, de los tesoros terrenos. No hay nada más esclavizador que los bienes materiales y peor aún cuando los hacemos indispensables en nuestra vida. El hombre, por sí mismo, se encuentra tan imposibilitado frente a la salvación como el camello que pretendiese pasar por el ojo de una aguja. Semejante libertad frente a las cosas puede ser únicamente don de Dios. La declaración de Pedro confirma que el desapego de las riquezas es un medio eficaz para la renovación de nuestras vidas. Dios no se deja ganar en generosidad. La capacidad de renuncia es, al mismo tiempo, capacidad de recibir y poseer. De este modo, los valores del mundo quedan al revés en el Reino. ¿Estás dispuesto a prescindir, incluso de lo necesario, si así lo pide la Palabra y el bien de tu prójimo?

F/ Editorial Claretiana

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