Invertir las mejores energías en educar a los jóvenes
El Papa ha recibido esta mañana, 1 de junio, en el Vaticano, a una delegación de la Fondation Internationale Religions et Sociétés, promotores de la iniciativa fruto de un Simposio Internacional celebrado en noviembre en Kinsasa, bajo el patrocinio de la Conferencia Episcopal del Congo y organizado por la Fondation Internationale Religions et Societes y la Universidad Católica del Congo.
«Para educar a un niño hace falta todo un pueblo». Francisco recurrió a la antigua sabiduría africana y mencionó la importancia de «una alianza educativa» idealmente firmada por todos los actores de la sociedad y de la cultura. La «aldea», en definitiva, de la que habla el citado proverbio.
Acompañar a cada niño no es responsabilidad exclusiva del padre y la madre, sino de todos los miembros de la comunidad. Todos, por tanto, tienen el deber de apoyar la educación, que es siempre un proceso coral.
«En educación tenemos que arriesgar más y hacer un coro», dice el Papa. » Haced coro», le dice a África. Y cita otro famoso aforismo africano, «Yo soy porque nosotros somos», que ayuda a comprender la dimensión comunitaria de la existencia.
«Soy porque somos y creemos», dice el Pontífice, recordando la rica espiritualidad de los pueblos de África, entre los primeros en concebir el monoteísmo respecto a otras civilizaciones y también entre los primeros en abrirse «con gran entusiasmo» al anuncio cristiano. «Actualmente es el continente que ve crecer más el número de cristianos y de católicos», subraya Francisco. Por ello, recalca: «Soy porque somos y creemos…».
El gran recurso del continente más joven del mundo: «Los jóvenes…. Ellos son vuestra riqueza». Un largo diálogo en línea del Papa y un grupo de universitarios africanos apasionados, inteligentes y «listos».
Les animo a escuchar la voz de los jóvenes y sus ideas, sin autoritarismos: el Espíritu también habla a través de ellos, y estoy seguro de que podrán sugerir cosas bellas y sorprendentes.
«Que invirtáis las mejores energías en su educación», es la recomendación del Papa.
La referencia es «no sólo a los grandes recursos minerales y al progreso económico y a los procesos de paz», sino sobre todo a los «recursos educativos»:
Los valores de la educación tradicional africana, especialmente los de la hospitalidad, la acogida, la solidaridad, son valores que encajan perfectamente en el Pacto Educativo

