Los santos son testigos del amor de Cristo

Pese a sus distintas historias, épocas y caminos, estos nuevos santos demuestran que “con la gracia de Dios mantuvieron encendida la lámpara de la fe, y más aún, se convirtieron ellos mismos en lámparas capaces de difundir la luz de Cristo”, destacó el Papa. Deseó que su intercesión asista a todos los fieles “en las pruebas” e inspire “en la vocación común a la santidad”.

“Mientras peregrinamos hacia esa meta, oremos sin cansarnos, firmes en lo que hemos aprendido y en lo que creemos con convicción. La fe en la tierra sostiene la esperanza del cielo”

El Pontífice centró su homilía en la fe y la oración, reflexionando sobre la pregunta de Jesús en el Evangelio del día, tomado de san Lucas: “Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?”. Para el Papa, este interrogante revela “lo que es más precioso a los ojos del Señor”: la fe, “el vínculo de amor entre Dios y el hombre”.

Esta relación “es de suma importancia, porque Él creó de la nada todas las cosas al principio de los tiempos, y salva de la nada todo lo que en el tiempo perece”.

“Una tierra sin fe estaría habitada por hijos que viven sin Padre, es decir, por criaturas sin salvación”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *