Jueves 08 de enero del 2026 – Segunda semana de Navidad

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10

Salmo 71, 1-2. 3-4ab. 7-8 R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 34-44

En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:

«Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer».

Él les replicó:

«Dadles vosotros de comer».

Ellos le preguntaron:

«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?».

Él les dijo:

«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver».

Cuando lo averiguaron le dijeron:

«Cinco, y dos peces».

Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.

Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.

Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.

Los que comieron eran cinco mil hombres.

Reflexión

En este pasaje de Marcos 6, 34-44.  El Señor muestra una vez más, por medio de sus milagros, su compasión y amor por las necesidades del ser humano, en esta ocasión alimentando una multitud hambrienta. Con esta acción anuncia que Él es el Buen Pastor.

Cuando realmente le mostramos nuestra debilidad e incapacidad, para solucionar los problemas con lo poco que tenemos, Jesús hace el milagro. Por eso es importante, no ir a la oración, como si fuese una “pócima” mágica, sino que pongamos todo a su disposición, reconociendo lo poco que somos y confiando en Él. Dios siempre nos da el ciento por uno, pero, muchas veces, nos da miedo darle ese uno por ciento, porque pensamos que si lo damos todo, nos quedaremos sin nada y es al contrario.

F/ Dominicos.org

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