Lunes 13 de enero de 2020. A. 1a Semana T.0.

Hilario (307)

1Sm 1,1-8: Feniná insultaba a Ana. Salmo 115: Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza. Mc 1,14-20: El reino está cerca.

Mc 1,14-20: coloca la misión de Jesús, después que Juan Bautista, ha sido arrestado por Herodes. Juan concluye su actividad y comienza una nueva etapa con Jesús.

Jesús se dirige a Galilea. Allí comienza su misión universal de salvación. Esta actividad la inicia con la proclamación de la Buena Nueva, el Evangelio, en una forma bien concreta. Esta es la misión que hoy encomienda a su Iglesia. 1. El tiempo se ha cumplido. Las promesas de Dios se cumplen plenamente en Jesús. 2. El reino de Dios está cerca. 3. Arrepiéntanse, conviértanse, cambien de vida. 4. Crean en la Buena Nueva.

Cuatro palabras claves y claras para todos nosotros: cumplir, estar cerca, arrepentirse y creer. Este es el plan que tiene para todos nosotros. Dios actúa e inaugura una nueva etapa en la historia de la salvación en su hijo Jesús. El reino de Dios es una experiencia de nuestra vida, cuando tú amas, eres justo y transparente, cuando buscas la paz en tu hogar y dices no a la violencia, cuando eres verdadero y libre, te solidarizas con tu hermano, construyes la fraternidad. En medio de todo esto está Jesús cercano. Arrepentirse, significa cambiar de rumbo en tu vida. Si tú quieres ser mejor en tu vida, estudios, trabajo, hogar, tienes que volver tu corazón a Dios. Entonces estarás aceptándolo, creer en Jesús es vivir con él, en él y para él. Es confiar que Él solo puede sanar tus heridas y hacerte una nueva persona.

La Buena Nueva de Jesús despierta interés, alegría, disponibilidad en sus seguidores. Así lo entendieron los humildes pescadores: Simón, Andrés, Santiago, Juan y otros. Vengan conmigo. Es una invitación personal que Jesús te hace a mí, a ti, a nosotros. Vengan conmigo y su vida será distinta, les haré conocer las maravillas de Dios, a pensar en crear algo nuevo y distinto. Ellos dejaron todo para seguirlo. También nosotros hoy, dejemos las redes que nos atan a proyectos egoístas para mirar más allá el proyecto de Dios que nos abre a ser hermanas, os, a buscar que los derechos a la dignidad de las personas, son los derechos de Dios.

Fr. Héctor Herrera O.P.

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