DOMINGO VI T.O. CICLO A. 16.02.2020. MT. 5,17-37.
SABER AMAR A DIOS.
Mt 5, 17-37: Jesús, toma postura frente a la Ley(Torá) y los profetas: “No he venido a abolirla, sino a darle cumplimiento” (v.17). Cumplir los mandatos del Señor, es: “elegir entre la vida y la muerte” (Eclo 15,17). Él conoce todas nuestras obras, que estén al servicio de la vida, justicia, amor a la verdad.
- Mateo pone en boca de Jesús. Él está sobre la Ley, frente a las discusiones de los primeros cristianos como interpretaban la Ley. Él no ha venido a suprimirla, sino a cumplirla. Caminar con el Dios de la vida es: defender la obra de la creación, exigiendo el estudio del impacto ambiental para proteger la vida, el agua, la fauna y el hábitat sobre todo de los pueblos de la Amazonía.
- “Si su obrar, si su justicia, no es mejor que la de los letrados y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos” (v. 20). Los escribas y fariseos conocían las escrituras, pero les agradaba que los sirvan, no se guiaban por el espíritu y la sabiduría de Dios. La soberbia, nos lleva a imponer pesadas cargas sobre los demás.
- Jesús nos revela, el respeto a la vida y desterrar toda actitud violenta. Hace suya la alianza de Dios con la humanidad: amar la vida, rechazando la muerte (Ex 20,13; Dt 21).
- El verdadero culto a Dios es: respetar la vida y los derechos de todo ser humano. La violencia física, verbal, gestual son contrarias al evangelio de la vida. Necesitamos escucharnos, dialogar, buscar caminos de reconciliación, promover la paz y la integridad de la vida: “Si mientras llevas tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja la ofrenda delante del altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda” (vv. 23-24).
- Frente a las discusiones en tiempos de Jesús, como hoy, que consideraban a la mujer propiedad del varón. Jesús aclara: la limpieza de corazón y la transparencia en las relaciones humanas: “quien mira a una mujer deseándola ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (v. 28). Ser fieles al compromiso matrimonial. Cualquier tipo de acoso y discriminación contra la mujer, feminicidios, violencia, es contrario a Dios: “Porque del corazón salen las malas intenciones, asesinatos, adulterios, fornicación, robos, falso testimonio, blasfemia. Esto es lo que hace impuro al hombre” (Mt 15,19-20)
“Alcanzar la madurez en la fe, es alcanzar la sabiduría de Dios” nos recuerda Pablo (1 Cor.2,6-10). Cultivemos los valores del Evangelio de la vida y de la alegría, viviendo con franqueza y honestidad el seguimiento de Jesús, amar la vida, protegerla y defenderla, practicar la justicia, cuidar la creación, don de Dios, para vivir la paz construyendo un mundo fraterno
(Fr. Héctor Herrera, o.p.)

