Viernes 27 de Marzo de 2020. A. 4a Semana de Cuaresma

Juan de Egipto (394)

Sab 2,1a.12-22: Lo condenaremos a muerte. Salmo 33: El Señor está cerca de los atribulados. Jn 7,1-2.10.25-30: Intentaban atraparlo.

El libro de la Sabiduría 2,1.12-22 nos presenta a las fuerzas oscuras del mal: injusticia, corrupción, que se oponen a los justos que practican el bien. La conducta del justo es una bofetada permanente contra le mentira e injusticia. Por eso quieren desaparecerlo.

Jn 7,1-2.10.25-20. El poder religioso y sacerdotal, defiende sus intereses. Jesús ha cuestionado su sistema injusto económico, religioso, político. Están decididos a desaparecerlo, y están buscando la ocasión para hacerlo.

La gente se pregunta ¿No es éste al que quieren matar? Se admiraban de su sabiduría. Tal vez, también nosotros nos admiramos de su sabiduría y nos quedamos simplemente admirados. Jesús nos pide un paso más. Reconocerlo es dejarnos tocar en nuestra vida. Seguir su ejemplo y testimonio de la verdad frente a la mentira, del amor frente al egoísmo, de la fe frente a la desesperanza, del optimismo de luchar y forjar los valores de la honestidad y transparencia frente a la corrupción.

El Papa Francisco ha hecho un fuerte llamado a todo el pueblo peruano: «Los falsos dioses, los ídolos de la avaricia, del dinero, del poder lo corrompen todo», gritó Francisco. «Corrompen la persona y las instituciones, también destruyen el bosque. Jesús decía que hay demonios que, para expulsarlos, exigen mucha oración. Este es uno de ellos».

Hay esperanza, que «no es genérica, ni abstracta». «Nuestro Padre mira personas concretas, con rostros e historias. Todas las comunidades cristianas han de ser reflejo de esta mirada, de esta presencia que crea lazos, genera familia y comunidad», culminó Francisco, que pidió a los habitantes: «Amen esta tierra, siéntanla suya. Huélanla, escúchenla, maravíllense de ella. Enamórense de esta tierra Madre de Dios, comprométanse y cuídenla. No la usen como un simple objeto descartable, sino como un verdadero tesoro para disfrutar, hacer crecer y transmitirlo a sus hijos». (En el Inst. Basadre 19.1.2018. Puerto Maldonado)

Jesús nos exige a todos los creyentes: coherencia de vida, participación, búsqueda que es posible crear un mundo con rostro más humano, si cada uno se compromete en esta misión como comunidad. No podemos actuar solos, ni bastan los líderes ególatras, sino se necesita caminar con propuestas concretas juntos para vencer al mal.

¿Conocemos y practicamos el Evangelio de Jesús en nuestras vidas? ¿Cómo nos promovemos como personas para ser mensajeros de buenas nuevas para los demás?

Fr. Héctor Herrera OP.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *