Jueves 09 de Julio de 2020. A. 14ª Semana T.0.
S. de Chiquinquirá. Paulina del C. Stos. Agustín Zhao Rong y comps., mrs.
Os 11,1-4.8c-9: Cuándo Israel era niño, lo amé. Salmo 79: Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Mt 10,7-15: Lo que recibieron gratis, denlo gratis.
Mt 10,7-15. Jesús, nos ama con ternura, acompaña su presencia con signos de sanación de un mundo quizás enfermo por la ambición y codicia de poder, de orgullo y de soberbia. Nos da una vida nueva de humildad en la búsqueda de la verdad y la fraternidad. Sana las lepras morales de las mafias que ciegan vidas antes de tiempo, expulsa los demonios modernos de la falta de comunicación y manipulación de algunos mcs.
Jesús anuncia el evangelio de la vida y de la alegría, liberándonos de todo lo que se opone al proyecto de Dios, nos pide un servicio de un amor gratuito y desinteresado, como él. “Gratuitamente han recibido, denlo gratuitamente” (v.8). El reino es la vida gratuita de Dios por amor y con amor entregarnos a su servicio y al servicio de nuestros hermanos.
Estamos llamados a ser la Iglesia de Jesús, ante toda madre que abre sus brazos para acoger a todos los que buscan un estilo de vida distinta que nace de la búsqueda de Dios, que se llena de Dios para comunicar a Dios con su cercanía.
¿Somos comunidades cristianas humildes, coherentes, que no nos encerramos en nuestros egoísmos, sino en ser signos comunicadores de fraternidad, alegría y fe en Jesús?
Fr. Héctor Herrera op.

