Sábado 03 de abril de 2021. Semana Santa
VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA
Gn 1, 1–2, 2: Dios crea con su palabra
Salmo 32: La misericordia del Señor llena la tierra
Rom 6, 3-11: Cristo ya no muere
Mc 16, 1-7: Jesús ha resucitado
Sábado de reposo, de descansar tras culminar la obra. El descanso de la sepultura para el sufrimiento es la recompensa a la intensidad por la tortura implacable. El dolor cansa y empuja el anhelo de que todo acabe. Desmayarse. Desaparecer. Pasar la página. El Mesías de Dios descansa; ha muerto. Flacidez, oscuridad y silencio incuban en la tumba, mientras el Padre se dispone a removerlo todo, a hacer algo nuevo. La boca de la tumba de Jesús invita al creyente a ir adentro, a morir con Él, como ocurrió en el bautismo. Morir con Él es dejar que los afanes egoístas que nos acicatean desmayen y mueran. Honor, riqueza, sexo, soberbia y poder que han corrompido la vida hasta hacerla ansiosa, dolorosa e insoportable, deben volverse polvo, desaparecer. Todo quieto, inerme. Solo entonces la voz de Dios dirá una palabra y ese hálito le dará forma a la vida nueva. Dios abrirá la tumba para liberar a su Hijo, a todos sus hijos. Y dijo Dios…
F/ Editorial Claretiana

