Jueves 22 de abril de 2021.Tiempo de Pascua, Semana No. 3
Cayo, papa y mártir (296)
Sotero, papa y mártir (175)
Hch 8, 26-40: Felipe lo bautizó
Salmo 65: Aclama al Señor, tierra entera
Jn 6, 44-51: Yo soy el pan vivo
En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos: Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré el último día.
La relación entre Jesús y el Padre es estrecha. Jesús convoca e invita, pero el Padre comunica el don de la vocación. El seguimiento de Jesús es de alguna manera provocado por el Padre. Él es el que coloca a la persona en movimiento. Y la promesa para quien acepta la invitación y se deja conducir por el Padre tras las huellas de Jesús es la resurrección. Seguimiento implica fidelidad a la Palabra de Dios y posibilidad de participar de la vida plena en Él. El Pan de la Palabra es alimento que prepara y alienta para el camino del Evangelio. Es Dios mismo quien proporciona al caminante (discípulo) la fortaleza para avanzar hacia la plenitud de la vida en Cristo Jesús. Por eso la Eucaristía es mesa de la Palabra y mesa del Pan Eucarístico. Son los materiales básicos para realizar la misión encomendada por el Maestro. Y todo está orientado hacia el anuncio del Reino de Dios. ¿Cómo se alimenta tu comunidad de fe para realizar la misión encomendada?
F/Editorial Claretiana

